Tu perro no puede cepillarse los dientes, así que aquí tienes algunos consejos prácticos para ayudarle a mantener una buena higiene buco-dental La causa principal del mal aliento en los perros son los problemas e infecciones dentales y bucales. Los perros cambian los dientes entre los cuatro y los seis primeros meses de vida, por lo que resulta fundamental iniciar su cuidado a partir de esta época para prevenir pérdidas dentales e infecciones. A la hora de iniciar estos hábitos de prevención, es importante que acostumbremos al cachorro a que deje que le toquemos la boca y le limpiemos los dientes. La frecuencia de lavado de los dientes recomendada es de tres veces a la semana como mínimo y esta limpieza debe incluir las encías. Para ello podemos adquirir en tiendas especializadas de artículos para mascotas cepillos y dentífricos de distintos sabores. Todas las razas de perros son susceptibles de padecer problemas buco-dentales y mal aliento, pero este riesgo se acentúa en el caso de los perros de más edad que no han recibido los cuidados adecuados. Por esta razón el mejor remedio es siempre la prevención que debe iniciarse cuando el perro es todavía un cachorro. Para ello, evitaremos darle comida casera, que resulta muy dañina no sólo por no ser apta para la alimentación del perro, sino por los problemas dentales que puede causarle, limpiaremos su boca al menos tres veces a la semana y le proporcionaremos juguetes de tela para que los muerda y pueda fortalecer sus dientes y encías. Un nuevo producto para la prevención de problemas dentales es el Aquadent. Producto que se aplica en el agua y actúa como un enjuague bucal. No existe nada que reemplace al destartraje dental en la clínica. Procedimento que se realiza bajo sedación o anestesia y que permite la limpieza total con instrumental odontológico de cada pieza dental. Es necesaria la visita para este efecto una vez al año.
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